
En el mundo cristiano de hoy muchos soportan sus creencias y forma de ver la vida en los textos que aparecen enmarcados en la Biblia tradicional, haciendo de los Evangelios canónicos la fuente única de acceso al Jesús que desean imitar. Sin embargo, cuando se conoce quienes escogieron los evangelios que habían de ser canonizados y cuales rechazados, tal vez se puede entender que ese Cristo que creen "conocer" no es más que una invención manipulada, y que éste, si es que fue real, se encuentra más cerca de lo que creen.