
Lo siguiente lo encontré por casualidad en algún lugar de la web, aunque pueden ser puras especulaciones, la verdad es que esto fue [y sigue siendo] uno de esos "secretos a grandes voces" que suelen transitar por los corredores de las capillas mormonas. Me gustaría tener la voz del recordado Élder Dávila para que aclare nuestras dudas.