Para algunos miembros de la iglesia la discriminación racial es asunto del pasado, y como tal debe ser enterrada y olvidada, sin embargo para muchos otros, debido a su trasfondo doctrinal, los negros son inferiores y deben mantener un bajo perfil en la iglesia a pesar de que puedan obtener "todas" las bendiciones del Evangelio mormón. El silencio cómplice de los líderes sobre este asunto, hace crecer esta idea.