A lo largo de la historia humana el hombre ha necesitado tomar decisiones que lo han traído hasta el punto en el que se encuentra en la actualidad, y a pesar de que el proceso ha sido intervenido por una que otra manzana podrida que ha intentado coartar esa libertad de decisión y acción, como el caso del oscurantismo en la edad media, periodo comprendido desde 476 D.C., fecha de la caída del imperio romano de occidente y el año 1453 año en que cayó el Imperio Romano de Oriente, aunque su influencia se extendió menguada, hasta el siglo XVIII, o sea, más de mil años en los que la humanidad fue absorbida por creencias mitológicas y absurdas a fuerza de espada e inquisición, donde los dogmas religiosos eran la "Verdad Absoluta e Irrefutable" y cualquier atisbo de contrariedad era penalizado con la más vil de las muertes, lo que se retrasó el avance humano por cientos de años, a pesar de intentos como ese, el deseo del hombr...